Pasar al contenido principal
Fotografía

(...)

Formada como profesora de inglés, licenciada en educación y auxiliar de primera infancia, llegó al Codicen por primera vez en 2008. Tras un pasaje como integrante del Consejo de Formación en Educación (CFE), volvió al Codicen en 2015 y se mantuvo en ese organismo hasta su reciente renuncia. Entrevistada por la diaria, dijo que si bien mantiene un acumulado importante en materia de políticas educativas, su rol en la campaña de Martínez no se limitará a estos temas. De hecho, señaló que hay un equipo de personas que están trabajando con el precandidato para darle algunos énfasis al programa del FA en educación, en el que ella no participa (ver recuadro). Su principal interés es que las políticas se diseñen situando a las personas “en el centro”.

(...)

¿Existe una desconexión entre los docentes y quienes investigan académicamente la educación, como sociólogos o economistas?

Eso pasa en cualquier campo del desarrollo humano. Entre lo que se investiga y lo que sucede en la práctica de la medicina siempre existe una distancia que permite ir adecuando esa práctica a los diferentes contextos y situaciones. No es que haya diferentes medicinas, hay diferentes formas en las que se puede trabajar en ese campo. En la educación pasa algo similar, el mundo de la investigación y la academia tiene que producir conocimiento para mejorar la educación, sobre todo porque el conocimiento tiene que partir de investigaciones que se hagan en el país. Este ha sido un tema bastante dificultoso, porque se ha desarrollado más desde la sociología que desde lo educativo. Sobre todo en las últimas décadas, la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación ha ido generando un desarrollo interesante de investigaciones, pero aún nos falta mucho. Hay algunas cuestiones interesantes, como el Inventario de Desarrollo Infantil, que se aplica en conjunto con la Facultad de Psicología, que mira el desarrollo del niño e incluye un sistema de alertas. Es parte de una investigación, pero después se traduce en un instrumento concreto de aplicación. Esa distancia se acorta y se lleva a algo concreto que los docentes pueden trabajar para mejorar sus prácticas y aportar a los estudiantes. Además, desde hace tiempo sabemos que en el campo de la investigación-acción hay teóricos que han venido abonando que un docente de aula involucrado con sus estudiantes puede generar una reflexión teórica que contribuya a mejorar su práctica y, a su vez, esta contribuya a generar nuevo pensamiento teórico. Hay docentes que logran hacerlo y tenemos investigaciones con fondos de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación, el Instituto Nacional de Evaluación Educativa, la ANEP y el MEC que están desarrollando docentes. Sin dudas, se tiene que dar un vínculo más cercano entre la investigación y la tarea de los docentes. No de una manera en la que quienes investigan miran desde un lugar de supremacía a quienes están en la práctica, sino desde un lugar de respeto y de lo que aporta esa práctica al conocimiento pedagógico.

 

Otras preguntas que responde la entrevistada incluyen "¿La mejora de los aprendizajes depende de un cambio cultural que implique dejar de mirar el tema únicamente desde la lógica de la enseñanza?", "¿Por qué se optó por la elaboración de un MCRN y no por cambiar los planes de estudio?", "¿Cómo incide la vulnerabilidad social en los procesos educativos?" y "¿cómo analizás la declaración de esencialidad de la educación por parte del Poder Ejecutivo en 2015?", entre otras. Para acceder a la noticia completa hacer click en el enlace abajo.

Fecha
23-05-2019